Primer podio del año de María

Después de la temporada de cross nos metemos ya en serio en el asfalto. Ayer hacía la primera carrera del año fuera de la competición del campo a través, aunque realmente, la carrera de ayer, la Media Maratón del Camino, es en el 90% a través de camino, del Camino de Santiago.

Como digo últimamente, “me estoy quitando de carreras” y la de ayer no tenía intención de hacerla, pero como había la posibilidad de hacer 7K dentro de esta carrera, al final me animé. Hace como dos semanas le pregunté a María si la iba a correr y me dijo que sí, pero que todavía no se había inscrito. La semana pasada me dijo que no había podido inscribirse porque ya no quedaban dorsales, así que iría solo a animar.

El viernes me dijo que había movido hilos y que había conseguido inscribirse. Y a Santo Domingo de la Calzada que nos fuimos los dos, donde dejaríamos el coche para llevarnos en autobuses puestos por la organización a la salida.

De camino a Santo Domingo me llama Diego para preguntarme por dónde andaba.
– Todavía no hemos llegado a Nájera
– ¿Y cuándo pensáis llegar?
– Si vamos con tiempo
– ¿Vosotros no os habéis enterado que han adelantado la salida de los autobuses?
Primera noticia que teníamos. Todavía nos quedaban más de 21 kilómetros y luego teníamos que buscar sito para aparcar, pero no tenía ninguna intención de correr con el coche. Con el dolor de cabeza que tenía, que estuve a punto de no ir hasta el último momento, y las pocas ganas de correr le dije a María que si llegábamos al autobús bien y si no la llevaba a ella a la salida y yo me iba con el coche a meta y no corría.

Llegamos a Santo Domingo, encontré aparcamiento a la primera y llegamos con tiempo a los autobuses. Y a la salida que nos fuimos Diego, María y yo. Como en la salida teníamos que esperar como una hora, me fui a desayunar, que esa era otra: no había desayunado. Un Colacao que me tomé (el tiempo que hacía que no me tomaba uno) porque no quería comer nada sólido que luego me diera guerra en la carrera, pero tenía que tener algo de alimento.

Nos pusimos a calentar Diego, María y yo y le pregunté a María si íbamos a ir juntos. “No, no, tú tira” me dijo. Vale, entonces vamos juntos. “Además hoy haces podio” le dije Ya os podéis imaginar lo que me contestó: “Ni de coña”. María acaba de salir de una lesión y aunque todavía no está muy fina, sí que está recuperando la fuerza, aunque no la confianza.

Esta carrera en la versión larga de 21 kilómetros la he hecho 3 veces y me conozco bastante bien el recorrido. La carrera de 7 kilómetros empieza justo en el final del peor tramo de la de 21 kilómetros. Luego quedan un par de cuestas un poco fuertes y el resto es bajando y llaneando hasta meta.

Mientras calentábamos me fui fijando en las posibles rivales de María que también estaban calentando. La única chica que conocí fue a Susana, campeona de España de media maratón este año en categoría W50. Para María, Susana no es ninguna rival, es amiga y compañera de carreras. Si María hubiese llegado a meta junto a Susana, estoy convencido de que habrían entrado juntas, sin intención de disputarse la victoria.

Ya en la salida nos pusimos en tercera fila, al lado de Susana. Me aseguré bien de que no hubiese ninguna chica por delante y eché un ojo para ver dónde teníamos a las chicas más cercanas.

Se dio la salida y desde el primer momento la carrera empieza cuesta arriba. Durante unos 800 metros corrimos juntos Susana, María y yo. Por cierto, Diego salió como una bala.

Antes de llegar al primer kilómetro empecé a llevarme a María. Ya he dicho varias veces que María y yo no hablamos durante las carreras (más allá de los ánimos que le vaya dando) que nos entendemos perfectamente sin decirnos una palabra.

Llegamos a la primera cuesta y la subimos sin problema. El problema vino en la bajada porque María baja con mucho miedo. Yo le decía que se dejara caer, que bajara sin miedo. Le he dicho un montón de veces que en las bajadas si corres con miedo tienes muchas papeletas para caerte y que si además bajas frenándote puedes acabar con alguna lesión. Pero el miedo es lo que tiene, te bloquea.

Estábamos rodando a ritmos de 4:20 y venía la segunda cuesta. La volvió a subir sin problemas. María tiene mucha fuerza subiendo, de hecho, en las subidas adelantamos a muchos chicos que luego nos volvían a adelantar en las bajadas. Yo no sé cómo sube Susana, pero sé que llaneando tiene velocidad y temía que en las bajadas nos adelantara y luego fuera complicado alcanzarla llaneando.

En la segunda bajada, esta vez más empinada todavía, María volvió a frenarse. Tras esa segunda bajada ya era todo llano hasta meta, unos 3 kilómetros. Volvimos a ponernos a 4:20 con algunos picos de 4:00. A falta de 2 kilómetros una chica que participaba en la Nordic Wlaking la animó cuando la adelantamos diciendo que era la primera chica. Los participantes de la Nordic salieron desde el mismo punto que nosotros pero media hora antes. Es decir, ellos habían visto quienes iban por delante nuestro. Y ella nos confirmó que María iba la primera.

A fala de un kilómetro comprobé que no se veía ninguna chica por detrás y le dije a María que bajara el ritmo porque no había necesidad de esforzarse, que ya estaba hecho.

Cruzamos la meta convencidos de que María era la primera, pero nada más cruzar un periodista del Marca nos dijo que no, que había llegado una chica antes. ¿¡Cómo!? Él no la había visto llegar a esa otra chica, pero alguien de la organización le dijo que María era la segunda. ¡Pero si no hemos visto ninguna chica delante, ni en la salida ni durante la carrera!

Un minuto después llegó Susana. Se dieron un abrazo y Susana nos confirmó que había una chica en la salida delante nuestro. Pero que, de todas formas, era una chica muy joven, así que María iba a ser la segunda absoluta pero primera veterana.

Hemos tenido que tirar de fotos de salida para comprobar que efectivamente esta chica estaba pero que no la vimos. Gracias, Emilio, por la foto.

En todo caso alegrón de María por la carrera que había hecho, alegrón mío y de todos los Beer Runners que ya estaban allí y de los que iban llegando y se iban enterando de la noticia, así como de los amigos de María como Raquel y Jesús que fueron a Santo Domingo de la Calzada a verle llegar.

Efectivamente la victoria fue para una chica de 20 años de un club de atletismo de Vitoria que, aunque la hubiésemos visto en la salida, no hubiese sido fácil seguirla.

María segunda en la clasificación general

Primera en categoría veteranas

La segunda alegría fue el tercer puesto de Diego en veteranos.

Y la tercera alegría del día fue la victoria de Noureddine en la carrera de 21 kilómetros, que llegó más tarde que nosotros, evidentemente y que hizo un carrerón.

Empieza bien el año María en cuanto a carreras. El futuro promete. Por cierto, María ha acreditado marca para la maratón de Nueva York y allá que nos vamos este año junto a Diego y a Jonathan

Foto de entrada en meta de Carlota Pujades

Un comentario en “Primer podio del año de María

  1. María dice:

    Inesperado, pero muy disfrutado. Gracias again, xq te lo debo a ti. Besin

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