Reto Salesianos

Vaya borrachera de carreras que me he pegado este fin de semana. Y sin dar ni una sola zancada. Zaragoza, Ronda, Vitoria y Logroño, ahí he estado física o mentalmente para seguir cada carrera que se ha corrido en estas ciudades, con corredores muy cercanos (en algún caso muy, muy cercano) corriendo en ellas. Distancias desde 100 metros hasta 101 kilómetros, porque ha habido carreras para todos los gustos y todas con su emoción.

Yo sigo en el dique seco de carreras o más bien medio mojado. Mira que me están tentando con carreras, pero no me seduce ninguna. Lo más inmediato será la media maratón de Santoña. En principio en esta carrera tenía intención de mejorar mi marca y ya me había buscado una buena liebre: Diego. Diego se hizo este sábado los 101 kilómetros de Ronda y nada más llegar a Logroño me ha dicho “prepárate que nos vamos a Santoña”. Se ha metido entre pecho y espalda 101 kilómetros y ya está pensando en una media maratón para dentro de 15 días. ¡Qué tío!

Ya he decidido que no, que no voy a intentar hacer marca en Santoña. No estoy entrenando para mejorar mi tiempo en media maratón y en quince días no hay tiempo para prepararme. Así que lo que haré será ir de liebre para María que ella sí que está preparada para mejora su mejor marca en media maratón.

Así que, visto mi estado de forma y mi vaguería, me he buscado un reto ad hoc. Mi reto va a ser bajar mi mejor tiempo en10K. Tal y como estoy entrenando, sin tiradas largas, me veo más capacitado para hacer un buen 10K que una buena media. Lo voy a intentar en una carrera con un circuito a un paso de casa, lo que me va a permitir entrenarla todos los días. La 10K será la Carrera C.D. Salesianos Domingo Savio, un circuito de caminos y asfalto de 5 kilómetros al que hay que dar dos vueltas.

Para asegurarme el éxito, me he buscado otra liebre de lujo. Será Susana Arrúa, campeona del mundo de 1.500 metros en pista y desde hoy también campeona de España de 10.000 metros en pista. Quiero despreocuparme del ritmo en carrera y sé que ella lo va a clavar. Yo sólo quiero preocuparme de seguirla y de controlar las pulsaciones para que no se disparen. Para mí el ritmo al que quiero ir (que sólo ella y yo lo sabemos) va a ser alto. Para ella va a ser un paseo al trote.

Ese va a ser el reto con el que quiero terminar la temporada de entrenamientos. En verano seguramente que bajaré el ritmo de entrenamiento y me pasaré a la bicicleta.

Ahora me voy a dormir la mona de esta borrachera del fin de semana.

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