La retirada

Siempre he dicho, y en el blog está escrito, que si en una carrera no disfrutaba me retiraba. Y eso he hecho hoy. Sabía que más pronto que tarde iba a suceder. Llevo tiempo sin ganas de correr. Corriendo por inercia, creo yo, no por apetencia.

En noviembre no fui a Valencia a correr la maratón estando inscrito. Lo excusé creyendo que de pronto me había entrado miedo a correr carreras porque algo, no sabía qué, me echaba para atrás. Pero no, después me di cuenta de que no era miedo, era falta de ganas. Falta de motivación.

A la maratón de San Sebastián llegué sin ninguna gana. Minutos antes de la salida de la maratón a punto estuve de no correr. Ese día hice mi mejor marca en maratón, y una vez en meta, aún con todo el subidón por el tiempo que había hecho y lo bien que me había encontrado en toda la carrera, pensé que esa iba a ser mi última maratón.

Después en Vitoria pinché por lesión, pero por cabezonería llegué a meta. Una vez en meta pensé lo mismo: esa iba a ser mi última media maratón.

A estas alturas de enero, otros años ya estaba apuntado a varias carreras para correr a lo largo del año y esperando a que abrieran las inscripciones de otras. Este año sólo estoy apuntado a una, de 10K. A esta carrera me inscribí empujado por otros corredores no por convicción. Y después de la carrera de hoy mi inapetencia por correr ésta u otra carrera se ha multiplicado por infinito.

La carrera de hoy no era desconocida para mí. Es la tercera vez que la hacía y no es una carrera que me disguste. Todo han sido risas antes de empezar, pero cuando han dado la salida se me acabado el buen rollo. Y a cada zancada que daba me iba aumentando la mala hostia. En la primera vuelta (de las tres) he dicho que ya bastaba y me he retirado. No era cuestión de ritmo, ni de molestias físicas, era que estaba obligándome a hacer algo que no quería, que no le encontraba sentido ya. En este punto tengo que agradecer y mucho los ánimos de los Beer Runners y del Maratón Rioja durante el recorrido, todos ellos insistiendo a que fuese con ellos, a su ritmo. Pero repito, no era cuestión de ritmo, ha sido cuestión de sensaciones.

Llevo tiempo analizando el motivo de esta falta de ganas por correr. Me han hablado del síndrome de sobreentrenamiento pero yo he llegado a la conclusión de que la verdadera motivación por la que empecé a hacer carreras fue por prepararme para la maratón de Nueva York. Ese era mi sueño. Una vez conseguido, no había nada más… Si seguí corriendo fue por la inercia que había tomado de entrenamientos y carreras; por el bienestar tras una carrera o un entrenamiento. Pero una vez que ha ido pasado el tiempo esa inercia ha ido desacelerendo, hasta el punto de perder cualquier gana por correr. Hasta el punto de no sólo no disfrutar corriendo sino de aborrecer correr.

Ahora es el momento de conseguir otros sueños. Me he demostrado que cualquier cosa que me proponga lo puedo conseguir o que al menos lo debo intentar.

Correré cuando tenga ganas, cuando me reconcilie con el running (ya hasta odio la palabra running). Cuando vuelvan las buenas sensaciones, si es que vuelven alguna vez.

Ahora mismo no creo que no corra más maratones, ni medias maratones, ni más carreras: sigo teniendo presente Nueva York 2018. Pero en este momento mis pensamientos están alejados de las carreras.

Foto de mi retirada esta mañana by San Sin Más

6 comentarios en “La retirada

  1. Alberto Martin Ramos dice:

    ¡¡¡ ENHORABUENA LUIS !!!
    Enhorabuena por la que creo, sin conocerte mucho, sin saber que tiempos o cuantas carreras has terminado, la de hoy ha sido tú mejor marca. Has logrado vencer al cronómetro parándolo donde tú querías, no donde el te marcaba.
    Has parado y has dicho basta, creo acertadamente, ya que cuando algo deja de sumar, cuando algo además de no disfrutarlo te va borrando esa sonrisa que te caracteriza, es mejor aparcarlo.
    Así que repito mi más sincera Enhorabuena y de momento espero seguir viéndote detrás de tú cámara.

  2. María dice:

    Te comprendo, no sólo porque lo has descrito muy bien sino porque a punto estuve de entrar en esa msma desmotivación total…. Y paré. Paré después de mi primer maratón. Y no hice Vitoria, no por cansancio o falta de entreno; no, paré porque me negué a destrozar la maravillosa experiencia de mi maratón con la desgana e inapetencia hacia el correr. Después de un mes sin apenas correr, hoy coroné la cima del monte Cantabria con un amor y un gusto infinitos. Bravo por esa retirada: hiciste lo que te apeteció en el momento…..

  3. David Cámara dice:

    Pues parece que es tiempo de desconectar y buscar nuevos retos (dentro o fuera de las carreras). Y si en un tiempo te apetece volver a correr o incluso a competir, creo que ya sabes que no te van a faltar acompañantes.

    Para mi el 2016 ha sido un año sin demasiadas carreras, pero no por ello he parado. Corro cuando, donde y con quien quiera, al ritmo que me apetezca en cada momento y sin andar pendiente del pulsometro.

    Y si de repente hay una carrera que me apetece correr por el motivo que sea, pues allá que voy, aunque he de reconocer que en cuanto me pongo un dorsal me gusta ponerme a prueba.

    1. Luis dice:

      Así es, David. Además tenemos la suerte de estar en el grupo ideal para practicar el correr disfrutando. Así que al lío, a por el disfrute!

  4. José Luis Lanchares dice:

    Nunca digas nunca jamás, Luis. Todo es cuestión de parar y descansar una temporada. ¡Ánimo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*