“Tienes que dar el salto”

salto

El primer entrenamiento de este año comencé con una frase-orden motivadora del entrenador: “Tú tienes que dar el salto”. Así, sin más, sin conversación previa ni explicación posterior.

De aquella frase hice mi propia interpretación: “Puedes dar mucho más y ha llegado el momento de prepararte para ello”. La motivación llega en el momento en el que yo pensaba que ya estaba llegando al límite de mis capacidades. He llegado a un ritmo cómodo impensable hace sólo un año y creo que la mejoría puede no ser mucho más, pero parece que el entrenador, que de esto sabe mucho más que yo, no opina lo mismo.

Sin embargo, tras aquella frase, los planes de entrenamiento que me fue pasando no encontraba un cambio significativo, no había más tiradas largas, ni más series, ni más cuestas, ni más cambios de ritmo…

Hace unos días me volvió a repetir: “tienes que dar el salto”. Y ahí aproveché para reclamarle que los planes de entrenamiento eran similares, no había ni más kilómetros, ni más series… “Estáis muy equivocados la mayoría de corredores” me contestó. “Os creéis que por hacer más kilómetros vais a mejorar vuestras marcas y no es así” “De hecho, muchos de los kilómetros que hacéis son kilómetros basura, o sea, que no sirven para nada” “ Está demostrado que corredores de élite, campeones del mundo en maratones, han empeorado sus marcas cuando han incorporando en sus entrenamientos distancias más largas”. “Tú, por ejemplo, ahora mismo estás pasado de kilómetros” “Si te meto más kilómetros en los entrenamientos vas a llegar a las carreras sobre entrenado y lo que es peor, vas a acabar lesionándote”. “Ahora de ti quiero calidad, no cantidad” “Quiero que te pongas el pulsómetro (no lo llevo nunca porque me molesta mucho) y lleves al límite las pulsaciones en los ejercicios que te mande”. “Y al contrario, cuando te diga ritmo muy suave, es ritmo muy suave, aunque las piernas te pida correr más” “El atletismo no son unas matemáticas exactas, yo no te aseguro que vayas a hacer 1:30 en Berlín porque hay muchas variables, pero pásate de kilómetros y entonces te garantizo que no lo vas a conseguir”.

Si a principio de curso me había propuesto seguir a rajatabla el plan de entrenamiento, ahora con todas esas explicaciones me va a dar cargo de conciencia no hacerle caso. Y ahí estoy, con el pulsómetro atado al pectoral, pendiente ya no tanto de los ritmos como de las pulsaciones, tomando como referencia los datos que me dieron en la prueba de esfuerzo.

Así que si me veis por el parque corriendo como un loco no es que me siga alguien, es que estoy dando el salto 😉

3 comentarios en ““Tienes que dar el salto”

  1. María dice:

    Totalmente de acuerdo con los consejos de tu entrenador, pero falta el más importante, quizás: olvídate, en Berlín, del pulsómetro y del ritmo, y DISFRUTAAAA de la ciudad mientras corres!!!! Muy buen post. Un saludo

    1. Luis dice:

      No te quepa ninguna duda, María, de que el principal objetivo va a ser disfrutar. Y que no me entere yo de que tú no haces los mismo jejeje. Qué ganas!

      Muchas gracias María!

  2. Yubran dice:

    Muy bueno, hasta hace poco. Nosotros conseguimos a alguien que nos entrenará. Nos deja de tarea algunos km en casa. Los días que no entrenamos. Pero dice lo que expusiste qué lee diéramos al suave. Evitemos la calle y más sobre pista o terreno suave. Me extrañe pero el sabe, nos enseña más bien las técnicas correctas. El correr me ha despertado la ansiedad y necesidad de escribir lo cual le ha gustado a mis compañeros. Prácticamente somos una familia y estoy contagiando a otros a contar sus experiencias. Me ha gustado el blog, saludos. Yubran

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.